<< 1.

Teoría Sorpresa: para todos aquellos que consideran a la teoría del cine como empeños de reflexión meramente especulativa.

Teoría Bofetada: para todos aquellos oscurantistas que quisieran a la teoría del cine y su praxis detenidas hace 30 o 50 años.

2.

Por su toda abarcadora ambición sistemática y su clausura misma, las grandes teorías omnímodas/omnívoras preestructuralistas de los Eisenstein/Epstein/Mitry han perdido vigencia.

Por su parcial ambición sistematizadora y su negación a la clausura, las grandes teorías omnititubeantes/omniespecíficas estructuralistas de los Metz/Burch/Eco aún guardan vigencia, prefigurando las corrientes actuales.

3.

“La existencia precede a la esencia” (Sartre).

Primero fueron los filmes de Hitchcock/Resnais/Godard/Pasolini, y luego los intentos de abarcarlos y ahondarlos en la dinámica de sus innovaciones y sus trastornos y sus juegos retóricos.

La existencia fílmica precede a la esencia de la teorizaciones cual aproximativo “work in progress”.

4.

El cine, esa máquina orgánica para volver posible lo imposible.

La teoría fílmica, ¿esa máquina inorgánica para volver imposible lo posible?

5.

No hay un lenguaje sino una pluralidad, una multitud de ellos.

¿A cada gran estilo de época y cada gran cineasta su lenguaje? ¿A cada quién su lenguaje?

No hay una teoría cinematográfica sino una pluralidad, una multitud de ellas.

¿A cada gran estilo de época y a cada gran cineasta su teoría? ¿A cada quién el defecto/desafecto de una teoría?

6.

Visión/Revisión espectacular del cine.

Revisión/Visión especular de la teoría fílmica.

7.

“Un espíritu libre nada debe aprender como esclavo” (Rossellini).

“Nadie tiene derecho a imponer ninguna concepción del cine por encima de las demás” (Kurosawa).

Entre esos dos extremos de libertad pueden situarse las anchas vías irrestrictas de la teoría y su praxis académica.

8.

¿Cómo hacer teoría sobre una fábrica de sueños basada en la impresión de ensueño?

Acaso haciendo teoría sobre una hipnótica fábrica de realidades mitos y globalizadas representaciones basadas en la otrora denostada impresión de realidad y oscilante entre dualidades cada vez más extremas.

9.

“El cine no tiene reglas; si las tuviera nadie iría a verlo” (Godard)

Cualquier teoría que quisiera ser normativa caería en la entelequia y se desmoronaría en el ridículo.

10.

Tal parece que todas las desgracias de la teoría cinematográfica provinieran del aforismo de Wittgenstein según el cual:

“Was gezeigt werden kann, kann nicht gesagt werden”

(Lo que puede ser mostrado, no puede ser dicho).

En vista de ello, ¿por qué no elaborar una teoría que pueda ser mostrada, pero que no pudiera ser dicha?

¡Qué dicha! >>

Jorge Ayala Blanco

Estudios Cinematográficos num. 11, “Teorías Cinematográficas”