¡Pobre de mi queridísimo Scottie!
Se ha dicho en muchos artículos que Alfred Hitchcock era un genio traumado. Es cierto; sus traumas al parecer llegan más allá que los de una persona normal, según se puede observar. ¿O será que todos tenemos traumas parecidos pero no tenemos la capacidad de reflejarlos tan genialmente para que otros se den cuenta de nuestras insaneidades y nos analicen al mismo tiempo que nos apluadan?. No lo sé; lo que sí se con certeza es que no cualquiera logra hipnotizarte de tal manera y enviciarte al contarte-mostrarte sus traumas y es muy díficil que alguien con sus fobias, miedos, y problemas te enganche de tal manera que seas tú el que quiere saber más. (Por lo general mandas “a la goma” después de un rato a cualquiera con problemas existenciales que se pase de la raya tanto como lo haría Fredy si fuera una persona “normal”).
Hitchcock tiene una manera particular de hacer las cosas, es cierto que repite características en sus películas, pero eso es una especie de “toque particular” que lo distingue de cualquiera. Si bien ese hombre estaba traumado, dentro de éste film se observan muchos de esos traumas que me llaman la atención y me veré invitada por mi propio enviciamiento e intriga a tratar a continuación.
Primero que nada el muy mencionado y sabido tema de obsesión por rubias despampanantes. No se exactamente qué es lo que este hombre quería o buscaba con estas mujeres. Es cierto que siempre son mujeres a la moda, refinadas, hermosas, con un toque de misticismo y elegancia que llena por lo general la pantalla. Obviamente como en todas sus películas, las mujeres son rebajadas, maltratadas, siempre hechas a menos pero contradictoriamente sin ellas simplemente no habría película. Son las “importantes malditas” por así decirlo, las protagionistas de los fetiches de un director que necesita de su encanto para exhibir los peores infortunios. En Vertigo podemos observar cómo la belleza de ésta mujer y la insistencia a lo rubio de su cabello, manía o no de Alfred reflejada obviamente en Scottie (James Stewart), es una de las claves esenciales para el desarrollo del film.
Sin embargo, aunque la víctima principal es Madeleine Elster y posteriormente Judy Barton (Kim Novak), Scottie por su parte es el que más sufre de todos, desde mi punto de vista. Creo que Scottie, al momento de enamorarse de Madeleine y crear realidades alternas por su enamoramiento no está consciente de lo que sucede, por ello no tiene conciencia real del problema y gracias a eso lo agranda tanto que tiende a fantasear y revolver las cosas, creando un vertigo de ideas al espectador. Si bien Judy es la que muere y es la que tiene conflictos acerca de su personalidad y sufre al convertirse en Madeleine la segunda parte, todo lo hace consciente, lo acepta porque ama a Scottie, mientras que Scottie está totalmente obsesionado con Madeleine y todo lo hace de manera poco racional. Racional contra irracional emula a las dos partes del espejo también. Sufrir conscientemente e inconscientemente sufrir se parece pero no es lo mismo.
La película como ya se dijo está dividida esencialmente en dos partes; los dos lados del espejo. La primera mitad muestra la historia base para crear la intriga, los momentos cruciales en los que Scottie se enamora de Madeleine para que después, en la segunda parte, la pueda alucinar como se debe a través de espejos. Creo que siempre o casi siempre la ve a través de espejos porque es necesario que se refleje “el otro yo” de Judy, osea Madeleine, de la que realmente está enamorada. El trabajar con el concepto de “espejo” y crear realidades alternas iguales pero diferentes (Madeleine-Judy) me parece que es una manera de jugar también con las ideas del espectador e invitarlo a crear varias teorías.
Me parece interesante que en versión española si se haya traducido como “De entre los muertos” porque literalmente Scottie está entre muertos, no sólo porque Madeleine esté poseida por Carlota (que es la muerta más obvia) sino que Judy está poseida por Madeleine (muerta secundaria) y ambas tres son la misma persona que curiosamente juega con los tiempos de vida de Scottie a tal grado que llega un momento en la película que Scottie no es capaz de distinguir quién es quién porque son la misma. En la escena del beso, que como ya se dijo, curiosamente la toma es en espiral, los tiempos y los lugares se mezclan en una atmósfera de sueño y realidad. El éxtasis y la entrega de ella y lo confundido de él en el hotel, al mezclar las cosas. En contraste de la entrega de él y lo confundido de ella en la caballeriza, escena que se mezcla con la del hotel. El espejo, al igual que el espiral, siempre está presente.
Más que la vida de él como un espejo roto, me pareció que los espejos rotos mencionados en el pasillo eran más acerca de la vida de ella. Para mi lo que está roto es un todo que se divide en partes; por lo mismo, Carlota-Madeleine-Judy son partes de un todo referente a una mujer que abarca todos los tiempos. El hecho de que haya espejos rotos es como decir yo como espejo me reflejo en otro espejo porque a fin de cuentas somos tres en una. Nunca va a poder haber una imagen fidedigna sin las otras dos y eso implica un infinito de posibilidades que a la vez crean una especie de vértigo horizontal que marea a cualquiera.
Después de lo dicho me atrevo a repetir lo dicho al principio ¡Pobre de mi queridísimo Scottie!, el hecho de mostrar al personaje con acrofobia, es la manera más directa de Hitchcock de explicar con peras y manzanas que el pobre hombre no va a aguantar y se va a quebrar ante los desastres de ésta mujer dividida en tres ante la cual tuvo el infortunio de caer y peor aún de enamorarse. Si yo hubiera sido él, hubiera tomado en cuenta los letreros que había siempre en los hoteles donde ella se hospedaba, el curioso “one way” que sobresale al principio diciendo, “nimodo, ella es el único camino por ahora” y el “fire escape” de la segunda parte diciendo “-Si te vas por ahí te vas a quemar, mejor escapa”.
En general, el asunto está basado en una historia de engaño y traición que reflejan en un tono muy melancólico y dramático a un hombre desesperado, apasionado, enamorado, obsesionado y necrofílico envuelto en tonos verdes y rojos que dominan la pantalla la mayor parte del tiempo, así como las atmósferas de misticismo, auras fantasmales, las sombras y los personajes a contra luz así como las escenas oscuras que te llevan al suspenso. Lo que más sobresale son como ya se dijo, los espejos, las flores, las ventanas, y siempre los autos están presentes.
No me parece que se haya mostrado en una invención toda la segunda parte, lo que si creo es que él inventa a la amiga. Es una especie de conciencia, de ideal que siempre ha deseado que viene a desaparecer una vez que es sustituído por su obsesión. Lo curioso es que ése ideal imaginario es también una especie de conciencia con conciencia propia y busca de alguna manera volver a ganar su afecto intentando parecerse a la obsesión de Scottie en el cuadro donde se pinta a manera de parodia como Carlotta. De nuevo el espejo en otro contexto totalmente diferente, podría decirse que hasta Scottie busca de manera inconsciente ciertas cualidades de su ideal imaginario dentro de su obsesión.
Lo que más me intrigó es cómo el espectador acepta con tal facilidad el hecho de que él está afuera de nuevo sin saber cómo salió, aligual que acepta que se salvó de la caida. Es curioso cómo se cierra la puerta después de que ella sale del consultorio del doctor (donde se ve claramente que no existe porque si existiera la indiferencia con la que salió y la manera del portazo no serían posibles) y la frase que le dice a Scottie casi al final “don’t worry your MOM is here”… o ella estaba más loca enfermizamente enamorada de él y tenía un complejo de Wendy que ni el mismísimo Peter Pan se creería, o eran atributos que él le cedió como personaje imaginario.
Si tuviera que escoger un cuadro al que me recordara ésta película sería el de Ofelia de Millais, la imagen de ella con los pétalos de rosa tirada en la bahía me hacen pensar en esa mujer dramática inerte con rostro dulce entre patético y tierno.
Con esto concluyo mi análisis de Vertigo. Espero no haber hecho algo muy tedioso de leer.
Hasta pronto y mucha magia.
Makitara.
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