Pocas películas me parecen tan fascinantes, completas… perfectas. (claro, es mi opinión, pero en ella me defino).

 

 

Godard no es un cineasta accesible, de ninguna forma. No por eso deja de ser un poeta, un filósofo, un visionario.

 

 

Si una película representa un enorme esfuerzo para ser filmada, para que el discurso encuentre audiovisualmente su forma final requiere que el espectador haga su parte, y en ese sentido, Godard nos coloca la pelota en nuestro lado de la cancha pidiendo que como espectadores hagamos un esfuerzo mental equivalente para comprenderla, decodificarla, desmenuzarla y finalmente hacerla nuestra.
Es por eso que se vuelve complejo, porque como espectadores estamos acostumbrados a percibir todo masticado, explicado. Nos ponemos en una posición pasiva y no siempre crítica a la hora de ver un filme.

 

 

Esta postura puede ser frustrante cuando vemos una película como Alphaville y esperamos ver una película de ciencia ficción como creemos que debe ser una película de ciencia ficción. Claro que puede ser frustrante porque Godard prescinde en el filme de cualquier elemento que podría considerarse futurista, y aún así, sin caer en tales obviedades de decorados, vestuarios, utilería, logra (eso si nos disponemos a entrar en la convención que él propone), hacernos sentir por ejemplo, que realmente estamos atravesando el universo en una nave espacial, a pesar de que en realidad estamos viendo un Ford Galaxy avanzando por una autopista; o incluso nos hace creer que el París de los 60 es realmente una ciudad lejana, en otra galaxia o acaso en otra realidad.

 

 

En Alphaville, de Jean-Luc Godard, Lemmy Caution, un agente secreto, se infiltra en una ciudad controlada por una súper computadora llamada Alpha 60. Caution se hace pasar por un periodista para investigar a sus habitantes, y termina encontrando un conflicto entre la emoción humana y la lógica de la máquina.

 

 

El arma que utilizan ambos, hombre y máquina, es el conocimiento. Un conocimiento que el otro no posee. Caution sin embargo, a través de la observación, logra entender que el pensamiento lógico de Alpha 60 se fortalece con la supresión de las ideas emocionales. Este conflicto entre emociones y lógica es la representación epistemológica de Godard de aquello que sólo puede ser entendido por los humanos.

 

 

“Estamos totalmente solos. Somos únicos, terriblemente únicos.” será un texto en la película.

 

Habiendo sido arrestado por tratar de tomar fotografías del Profesor Von Braun, el creador de Alpha 60, es llevado al “Control Central” de la súper computadora. Ya en el cuarto de interrogatorio, es cuestionado acerca del propósito de su visita a Alphaville. Logra esconder sus verdaderos motivos, que no son otra cosa más que detener a Von Braun y eliminar a Alpha 60. Para defenderse del interrogatorio que le hace la máquina, Caution utiliza la poesía como escudo, contestando con lenguaje poético las preguntas y logrando así, que la computadora no pueda entender ni procesar la información.

 

 

Las preguntas de Alpha 60 son parecidas a aquellas que haría un detector de mentiras, y el intercambio de diálogos deja en evidencia la gran diferencia que existe entre el tipo de conocimientos que ambos, Caution y Alpha 60, logran entender y asimilar. Godard nos deja ver en esa secuencia cómo el pensamiento de la máquina está determinado por la lógica, mientras que el de Caution lo está por la intuición emocional:
Las primeras preguntas de Alpha 60 son acerca de hechos, lugares, fechas y objetos. En sus respuestas, Caution sólo dice una mentira: dice llamarse Ivan Johnson, perdiodista del Figaro-Pravda. En esa respuesta, Alpha 60 logra detectar la mentira, y éste hecho lo procesará más adelante. Pero esas respuestas no representan un problema para la máquina, pues se limitan a los hechos; el conflicto de Alpha 60 comienza cuando las ideas y opiniones de Caution son incomprensibles para ella y eso permite que Caution quede libre, debido a que la máquina no puede procesar la información y por lo tanto determinar si Caution miente o no.

 

 

Extracto del interrogatorio de Alpha 60 a Lemmy Caution:

 

 

Alpha 60: ¿Qué ha sentido cuando atravesó el espacio galáctico?
Caution: El silencio del espacio infinito… me ha estremecido.
Alpha 60: ¿Cuál es el privilegio de la muerte?
Caution: No morir ya más.
Alpha 60: ¿Sabe lo qué transforma la noche en luz?
Caution: La poesía.
Alpha 60: ¿Cuál es su religión?
Caution: Creo en las inspiraciones de la consciencia.
Alpha 60: ¿Hace alguna distinción… entre los principios misteriosos del conocimiento y los del amor?
Caution: En mi opinión, en el amor no hay ningún misterio.
Alpha 60: Usted no dice la verdad. No comprendo. Usted está ocultando ciertas cosas…
Caution: Admito que podría tener razones para mentir, pero, ¿cómo puede diferenciar entre las mentiras y la verdad?
Alpha 60: Usted está ocultando ciertas cosas… pero aun no sé aún cuales son exactamente. Así que, por el momento, está usted libre.

 

 

Caution con estas respuestas ha reafirmado su ser mediante la poesía. Las respuestas pudieron haber sido “si” y “no”, 1 y 0, pero el espía hábilmente se esconde a sí mismo de la misma manera en que la poesía esconde el significado real de las cosas mediante el lenguaje. Caution ha creado un código, un mensaje secreto que la máquina no puede interpretar.

 

 

Este misterio del lenguaje poético quedará nuevamente expuesto más adelante en el filme, nuevamente en un interrogatorio; sólo que es ahora Caution el que interroga a Natacha Von Braun (hija del profesor) a propósito del libro La Capital del Dolor, el cual la chica ha descubierto en el bolsillo de Caution y ha comenzado a leer. No es azaroso evidentemente que ahora el interrogatorio cuestione a partir de la poesía y no de la lógica. (Sobretodo cuando nos ponemos a pensar en el tentativo primer título que Godard proponía para la película: Tarzan vs IBM.)

 

 

Extracto del interrogatorio de Lemmy Caution a Natacha Von Braun:

 

 

Natacha ha tomado la Capital del Dolor.
Caution: Hay palabras subrayadas.
Natacha: “Vivimos en el vacío de la metamorfosis. Pero el eco que resuena a lo largo del día… ese eco más allá del tiempo, angustia o caricia… ¿Estamos cerca de nuestra consciencia, o lejos de ella?” Hay palabras que no comprendo: “Consciencia… “
Caution: ¿Y esto: “la muerte en la conversación”?
Natacha no responde.
Caution: ¿Y esto? “Tus ojos han vuelto de un país despótico… donde nadie ha conocido el significado de una mirada. ” ¿Usted no tiene ni idea que es esto?
Natacha: Me recuerda a algo. No sé el que.
Natacha lee La desnudez de la verdad.
“La desesperación no tiene alas,
El amor tampoco,
Sin cara, No hablan.
No me muevo,
No los miro. No hablo con ellos.
Pero yo estoy vivo también,
como mi amor y mi desesperación. “
Caution: ¿Y esto: “Morir no es morir”?
Natacha no responde.
Caution: ¿Y esto: “El embaucador embaucado”?
Natacha no responde.
Caution: ¿O esto: “Hombres que cambian”? ¿Nunca ha oído hablar de mensajes secretos, Srta. Von Braun?
Natacha: ¿Un mensaje secreto?
Caution: ¿No sabe lo que es un secreto?

 

 

Nuevamente queda en evidencia la compleja habilidad que tiene el ser humano para comprender el mundo en comparación de la limitada capacidad de un ordenador para calcular solamente hechos.

 

 

Regresando a la historia, después del interrogatorio que le hace Alpha 60, Caution es llevado a otra habitación, donde un ingeniero habla con él, dándole a entender que sus repuestas han sido para la máquina “difíciles e imposibles de decodificar”. Ningún significado lógico ha sido encontrado en las respuestas de Caution, por lo que se ha vuelto un misterio para Alpha 60. El ingeniero también explica la forma de pensar en Alphaville: “registramos, calculamos y llegamos a conclusiones”. En esta secuencia, Godard evidencia una vez más, la frontera entre la lógica y la poesía. Confirmando así, para el espía, lo que su compañero, Henri Dickson (un espía enviado antes que él), le había explicado anteriormente:

 

 

Caution: Nueva York… IBM… Olivetti… General Electric… Tokyorama…
Dickson: Alpha 60 es 150 ańos luz más potente.
Caution: Ya veo. La gente se ha vuelto esclava de las probabilidades.
Dickson: Su ideal aquí, en Alphaville es una sociedad tecnócrata, como en la termitas y hormigas.
Caution: No lo entiendo.
Dickson: Probablemente hace 150 ańos luz. 150, 200… Había artistas en la sociedad de las hormigas. Artistas, novelistas, músicos, pintores. Hoy, ya no. Nada. Como aquí.
Caution: ¿Lo ha organizado todo el profesor Von Braun?
Dickson: Él obedecía órdenes lógicas.
Caution: Entonces, ¿por qué no le mataste?
Dickson: “¿Por qué?”… ¿Qué significan esas palabras?, lo he olvidado. ¿Por qué?, Why?…

 

 

Así, el conflicto entre estas formas de conocimiento / lenguaje se representarán de tres formas a lo largo del film:

 

 

1. La censura, producto del lenguaje formal instruido (impuesto) a los residentes de Alphaville por Alpha 60:

 

 

En cuanto a la censura de Alpha 60, hay dos formas representativas en las que el conocimiento es contenido y censurado por la súper computadora: en principio, la palabra hablada.
Cuando los residentes de Alphaville pronuncian una palabra o frase prohibida, se escuchan pitidos electrónicos en la pista sonora. En la secuencia donde Caution y Natacha hablan acerca de las palabras prohibidas, ella menciona la palabra “amor”. El pitido se hace presente en un corte donde se ve en plano general, un carro de la policía pasando frente al hotel donde Caution está hospedado. Anteriormente, Natacha había mencionado que desconocía el significado de la palabra “amor”.
El mismo pitido se escucha cuando Caution conoce a Natacha. Entre la conversación que sostienen él pregunta “¿Por qué?”. Con el sonido presente, Caution entiende entonces que decir “¿Por qué?” está prohibido. “Nadie dice `por qué’, ya más. Uno dice en `entonces’.” le explicaría finalmente el ingeniero que haba con él después del interrogatorio que le hizo Alpha 60, dando a entender que en Alphaville las razones no son necesarias, sólo importan las consecuencias.

 

 

Esto da cuerpo a la forma en que Caution se relaciona con la galaxia, sus habitantes y su forma lógica de pensamiento. Como periodista, aunque sea una coartada, el no poder preguntar “¿por qué?” limita su manera de conocer Alphaville, dejándolo confiar solamente en sus habilidades de observación, en el uso limitado de las preguntas: “¿Que?”, “¿Quién?” y “¿Dónde?”, y en las imágenes que logra captar con su cámara. En este sentido, el signo de la cámara como medio para acceder al conocimiento, es una representación visual del uso que hace el propio Godard de la cámara y la imagen para poéticamente transmitirnos conocimiento a nosotros los espectadores.

 

 

En sus indagaciones, Caution se da cuenta que no todos los habitantes de la galaxia de Alphaville pueden ser salvados, ya que muy pocos han resistido el lavado de cerebro de Alpha 60. Uno de ellos, en medio de esa resistencia, oscilando entre una postura y otra, es el espía Henri Dickson. Con la visita de Caution las ideas humanas de Dickson acerca del amor, la ternura, la poesía y la consciencia cobran vida nuevamente, pero tanto tiempo bajo el sistema de Aphaville lo hacen sin embargo, incapaz de responder algunas preguntas de Caution, sobre todo aquellas que preguntan “¿por qué?”. Intentando explicar esas ideas emocionales, literalmente Dickson se ahoga, quedando a medio camino (no es fortuito ya que Dickson siempre está indeciso) de su ascenso por las escaleras que llevan a su cuarto.

 

 

Más adelante, Disckson se atreverá a profesar su amor a una prostituta, a pesar del riesgo de morir ahogado. Sus últimas palabras son a Caution: “Salva a los que lloran” y le da el libro de La Capital del Dolor.
Esto marca la segunda forma en que Godard representa la censura de Alpha 60 a los habitantes de Alphaville: mediante la supresión de la palabra escrita; de esta forma el conocimiento y el lenguaje son limitados por la máquina para ejercer su control. La “biblia” por ejemplo, que se encuentra en todos los cuartos de la galaxia no es otra cosa más que un diccionario, con definiciones de las palabras que están permitidas en el lenguaje. Un libro que contrasta con el de La Capital de dolor, porque mientras la biblia se basa en definiciones concretas y exactas, el segundo utiliza el lenguaje abstracto y ambiguo.

 

 

Caution entonces, usará la palabra escrita y hablada para salvar a aquellos que lloren, aquellos que aún sean capaces de emocionarse, de reaccionar sin depender solamente de la lógica. Así, cuando es arrestado por tomar fotografías de Von Braun, Natacha llora a pesar de que llorar está prohibido por considerarse un acto ilógico. Con esta acción comprendemos que la hija del profesor aún es capaz de salvarse. Así lo entiende también Caution, quien entonces compartirá el libro con ella, como una forma de rescatarla.
Cuando Natacha se enfrenta a las palabras que Caution le comparte, comienza a asustarse y a confundirse, y mientras más emocional se torna la chica, comienza a actuar de forma más ilógica, resistiendo así el control que Alpha 60 tiene sobre ella. Caution se da cuenta de que el lenguaje poético, humano, es capaz de anular y quebrantar el lógico y frío de la máquina.

 

 

Natacha: Empiezo a tener miedo. Desde que ha venido, ya no entiendo lo que pasa.
Caution: Pues yo creo que empiezo a entender.
Natacha: Aquí está. “Consciencia”… no viene. Estoy muy bien, gracias.
Natacha se va a la ventana.
Natacha: Ya no viene. Así que, aquí, nadie… conoce ya el significado de la palabra “consciencia”. ¿Qué se le va hacer?
Natacha camina a la mesa donde Caution prepara el té.
Natacha: ¿Un azucarillo o dos?
Caution: Dos. Esto no es una Biblia, es un diccionario.
Natacha: Pero, ¿no es lo mismo en los Países Exteriores, Sr. Johnson?
Caution: Respóndeme, ¿para qué es esto?
Natacha: Casi todos los días, hay palabras que desaparecen, porque están prohibidas. Son reemplazadas por nuevas palabras que expresan nuevas ideas. En los últimos 2 o 3 meses… algunas palabras que me gustaban mucho han desaparecido.
Caution: ¿Qué palabras? Me interesan.
Natacha: Petirrojo, lloroso… luz otoñal… ternura, también. Cuando estoy con usted, tengo miedo. Me ordenaron no volverle a ver.
Caution: ¿Quién? ¿Los ingenieros del Alpha 60?
Natacha: Si.
Caution: ¿De qué tiene miedo?
Natacha: Tengo miedo porque conozco esa palabra… sin haberla visto o leído jamás.
Caution: ¿Qué palabra?
Natacha: EL consciencia.
Caution: LA consciencia.

 

 

Con esta escena queda en claro el nivel de control que ejerce Alpha 60 sobre la galaxia, siendo capaz de transformar constantemente el lenguaje, las formas de relación y las acciones de los habitantes. Y de esta manera Godard aborda la segunda forma en que el conocimiento es representado en la película.

 

 

2. Percepción del tiempo:

 

 

Monólogo de Alpha 60:

“La Memoria Central es llamada así a causa del papel primordial que juega en la organización-lógica dentro de Alpha 60. Nadie ha vivido en el pasado y nadie vivirá en el futuro. El presente, es la forma de toda vida. Esa cualidad no puede ser cambiada por ningún medio.
El tiempo es como un círculo que gira continuamente. El arco que desciende es el pasado. El arco que asciende es el futuro.
Todo ha sido dicho a menos que las palabras no cambian de sentido y el sentido, de sus palabras.
¿No resulta obvio que alguien que habitualmente vive en un estado de sufrimiento precise otra clase de religión que una persona habituada a un estado de bienestar? Antes que nosotros, no existía nada aquí. Nadie. Estamos totalmente solos. Somos únicos, terriblemente únicos.
El significado de las palabras y expresiones, ya no se comprenden. Una palabra aislada, o un detalle de un diseño puede ser comprendido. Pero el significado del todo, se escapa. Una vez que conocemos 1 creemos que conocemos 2 porque 1, más 1, son 2. Olvidamos que primero debemos conocer el significado de “más”.
Los actos de los hombres a través de siglos pasados poco a poco les destruirá lógicamente. Yo, Alpha 60 no soy más el instrumento lógico de esta destrucción. “

 

 

Aquí se hace evidente el discurso acerca del tiempo que trabaja Godard en la película. Una sociedad distópica donde sólo importa el presente, a manera del 1984, de Orwell:

 

 

“Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controlará el futuro.” (1)
“Si el Partido podía alargar la mano hacia el pasado y decir que este o aquel acontecimiento nunca había ocurrido, esto resultaba mucho más horrible que la tortura y la muerte.” (2)
“Diariamente y casi minuto a minuto, el pasado era puesto al día.” (3)

 

 

Es también evidente el paralelismo entre Alpha 60 y el Gran Hermano, y de estos con el mito de Proteo:

 

 

“El nombre de Proteo sugiere el «primero», protogono (πρωτόγονος) es el «primordial» o «primogénito». Proteo es hijo de Poseidón en la teogonía olímpica, y fue hecho pastor de las manadas de focas de su padre, el gran león marino en el centro del harén. Podía predecir el futuro, pero cambiaba de forma para evitar tener que hacerlo, contestando sólo a quien era capaz de capturarlo. De aquí proceden el sustantivo «proteo» y el adjetivo «proteico», que aluden a quien cambia frecuentemente de opiniones y afectos.” (4)

 

 

Alpha 60 es “hija” del Profesor Von Braun y se vuelve el pastor de las ovejas / habitantes de Alphaville. No predice el futuro, sino que a partir del cálculo y la lógica determina acciones y consecuencias para ser ejecutadas por los habitantes de la galaxia. Estas determinaciones, este análisis de los hechos lo hacen cambiar constantemente de forma, ya sea eliminando / censurando palabras, actos o emociones.

 

 

“La voz de Alpha 60 es múltiple. Como Proteo, Alpha es puro simulacro: se muestra y se oculta, se oculta aun mostrándose. Cada una de sus apariciones es una posibilidad de respuesta local y una imposibilidad de respuesta global. La voz de Alpha es pura virtualidad y no se confunde con sus múltiples realizaciones: voz de chofer de taxi, voz de conferencista, voz de recepcionista, voz de máquina. Cuando habla, no es ni una ni otra; esta voz, que sólo puede estar adentro por estar afuera, a una distancia sin distancia, no puede encarnarse: no puede fijarse en un sustantivo de majestad. Alpha puede tomar la voz de cualquier personaje, o incluso crear la función híbrida del mediador –como cuando interroga a Lemmy Caution–; ella destruye toda mediación, es siempre la diferencia-indiferencia que mina el carácter personal de toda voz: puro intersticio que opone un interdicto a la constitución del film como totalidad.” (5)

 

 

Línea quebrada, fractal del relato de Alpha. Proteo es agua, pantera, fuego. Pero ¿qué es Proteo cuando ya no es río, y todavía no es ni tigre ni fuego? Al final de Alphaville, la despiadada computadora Alpha 60 cita, con voz ronca, una frase de Borges que podría ser un esbozo de respuesta:

 

 

“El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego. El mundo, desgraciadamente, es real; yo, desgraciadamente, soy Alpha 60.”

 

 

Y es que estructuralmente Alphaville no se basa en 1984, sino en Nueva Refutación del Tiempo, de Jorge Luis Borges.

 

 

“Por lo demás, la frase negación del tiempo es ambigua. Puede significar la eternidad de Platón o de Boecio y también los dilemas de Sexto Empírico. Éste (Adversus mathematicos, XI, 197) niega el pasado, que ya fue, y el futuro, que no es aún, y arguye que el presente es divisible o indivisible. No es indivisible, pues en tal caso no tendría principio que lo vinculara al pasado ni fin que lo vinculara al futuro, ni siquiera medio, porque no tiene medio lo que carece de principio y de fin; tampoco es divisible, pues en tal caso constaría de una parte que fue y de otra que no es. Ergo, no existe, pero como tampoco existen el pasado y el porvenir, el tiempo no existe.” (6)
“El hombre de ayer ha muerto en el de hoy, el de hoy muere en el de mañana.” (7)
“And yet, and yet… Negar la sucesión temporal, negar el yo, negar el universo astronómico, son desesperaciones aparentes y consuelos secretos. Nuestro destino (a diferencia del infierno de Swedenborg y del infierno de la mitología tibetana) no es espantoso por irreal; es espantoso porque es irreversible y de hierro. El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que
me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego. El mundo, desgraciadamente, es real; yo, desgraciadamente, soy Borges.” (8)

 

 

Esta manera de controlar el tiempo, el presente, pasado y futuro de una sociedad entera, hace que su habitantes vivan cegados por la lógica, en una especie de oscurantismo de donde sólo la sensibilidad humana, y en esta caso, la poesía podrán salvarlos / iluminarlos; dando paso así, a la tercera representación de conocimiento en la película: la luz.

 

 

3. La luz, forma de conocimiento.

 

 

El conflicto entre las dos formas de lenguaje (poético y lógico) se representa finalmente mediante la luz, que simboliza el conocimiento humano en Lemmy Caution y a mismo tiempo, cuando se representa por medio de bombillas o luces de neón, simboliza el conocimiento artificial (electricidad) de Alpha 60.

 

 

Dickson haría oscilar esa luz como péndulo, como una representación visual de la imposibilidad de definir, de tomar partido. Y es que Dickson está en medio, no ha podido asimilar la forma de vida en Alphaville, pero ya no es espía, ha olvidado su misión. Natacha por otro lado, dará vueltas alrededor de una lámpara, orbitando, cavilando, tratando de recordar todo aquello que ya ha olvidado. En esa misma secuencia, la luz se hará en ella:

 

 

“Como Natacha Von Braun (Anna Karina) en el film Alphaville (1965) quien ha perdido la consciencia del lenguaje y va a recuperarla a partir del contacto con la poesía, por medio de Lemy Caution; cuando Natacha pronuncia las palabras del libro La capitale de la douleur de Paul Éluard, la protagonista recupera el verdadero valor de las palabras. Natacha Von Braun pregunta: «l’amour, c’est quoi?» y la respuesta viene dada en forma de poesía. En unos bellos primeros planos Natacha y luego de Lemy, que nos recuerdan en el cine expresionista, la protagonista recita con una voz afectada: «Ta voix, tes yeux, tes mains, tes lèvres, le silence, la parole, la lumière…» Lemy Caution se convierte en el portador de la luz, como un prometeo moderno, trae consigo la palabra. Este film vanguardista procede a la deshumanización más absoluta mediante la muerte del lenguaje, la desaparición del significado de las palabras, que serán encontradas por una toma de conciencia. Alphaville muestra un mundo desalmado, es el país donde se ha perdido la emoción del lenguaje y donde la comunicación se reduce a formulas lingüísticas estándar, automatizadas. En Alphaville sólo se lee propaganda, mostrando así el régimen autoritario en el que viven. Para Jean-Luc Godard esta forma de expresión está asimilada a la degradación del mundo, de la sociedad. Los protagonistas de Alphaville, habitantes de una metrópolis robotizada, buscan un poco de belleza en un mundo empobrecido. Será la literatura la que dé emoción y comunicación, y no el lenguaje en sí mismo. El director pone de manifiesto que la decadencia de la sociedad implica una utilización diferente del lenguaje, inutilizado, sin la entidad que le corresponde.” (9)

 

 

Es interesante ver en contraste una secuencia donde Natacha es instruida por Alpha 60, toda la escena es a oscuras, en una sala cuya única luz es la de Alpha 60 que proyecta diagramas y fórmulas matemáticas, para ilustrar el tema de la naturaleza del tiempo, del sufrimiento y del significado de las palabras. Con certeza se puede decir que Natacha vive en la oscuridad, siendo adoctrinada por Alpha 60 que determina lo que debe ella o no pensar. Caution, como Prometeo, es el portador de la luz que le transmitirá el conocimiento.

 

 

Cuando Caution comparte con Natacha La Capital de Dolor, la escena transcurre iluminada por la luz del exterior. En este caso, es la primera escena de día del filme, como una forma de representar la iluminación de la chica. Esta luz natural contrasta, lógicamente, con la artificial que utiliza Alpha 60 poseedora de una forma de conocimiento que no es natural sino artificial, alejada de la condición humana.

 

 

Caution salva a Natacha, descendiendo el mismo a la oscuridad como en el mito de Orfeo rescatando a Eurídice (recordemos la influencia que ejerce Cocteau y principalmente su Orfeo en toda la filmografía de Godard) y llevándola hasta la superficie, donde el sol brilla. De la misma forma que Hades le prohíbe voltear a Orfeo, Caution le pide a Natacha no voltear atrás, no regresar a la ignorancia cuando frente a ella se abren las nuevas posibilidades del entendimiento humano.

 

 

Formalmente, y fiel al argumento del filme, Godard hace uso a su vez de un rompimiento en el lenguaje: rompe la ficción quebrantando la lógica de las escenas introduciendo chistes o motivos visuales cómicos: (la persecución en reversa, la máquina que pide una moneda o el chiste que cuenta Natacha cuando han encontrado / capturado a Caution). Hace uso de puntos de vista imposibles (detrás de un espejo) y juega con el campo / contracampo: alterando la percepción espacial que tiene el espectador. A veces los personajes se miran, y luego corrigen sus miradas en la siguiente toma.

 

 

También juega con el uso del tiempo, alargando el tiempo diegético o con notables elipsis que a veces están representadas por flechas o letreros de neón (como aquellos que suprimen la carretera rumbo al norte o rumbo a sur). En ocasiones incluso juega con la lógica: cuando Caution entra a la habitación del hotel, Natacha lo espera detrás de la puerta, Caution cruza otra puerta y Natacha está detrás de esa puerta también. Lo mismo sucede cuando Caution atraviesa una tercera puerta.

 

 

El uso del espacio interior y exterior es notable, sobre todo en las dos secuencias donde el ascensor se vuelve un protagonista: la llegada de Caution al hotel de Alphaville, y la pelea en el ascensor que culmina en su detención, para ser interrogado por Alpha 60.

 

 

La lógica se quebrantará aún más cuando Alpha 60 comienza a fallar y Godard para explicarlo visualmente comienza a introducir fragmentos en negativo, o pasillos con la luz eléctrica funcionando mal, alternando entre la luz y la oscuridad.

 

 

Godard también es fiel a Borges al introducir el laberinto como leitmotiv visual: el laberinto de la ciudad de Alphaville, siempre representado por signos (un semáforo, una fórmula matemática y flechas, muchas flechas), pasadizos enormes en todos los edificios de la galaxia y el laberinto final, como última prueba para que el héroe rescate a su amada.

 

 

Analizándolo con detenimiento, Alphaville es el poema visual de Godard donde nos habla de cómo un hombre despierta en una mujer su innato, pero adormecido conocimiento de amor, rescatándola del pensamiento frío y lógico de su padre.

 

 

Nos dice también que una máquina es incapaz de proporcionarnos conocimiento, a menos que haya una consciencia humana detrás de ella, operándola.

 

 

Alphaville es un filme acerca del cine, donde suena la voz del director detrás de la máquina (en esta caso, la cámara) que Godard sabe muy bien, no es otra cosa más que un medio para acceder al conocimiento.

 

 

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(1) George Orwell, “1984”

(2) George Orwell, op. cit.

(3) George Orwell, op. cit.

(4) Wikipedia, “Proteo”

(5) Andrés Parente, “Alphaville, La capital del dolor”.

(6) Jorge Luis Borges, “Nueva Refutación del tiempo”

(7) Jorge Luis Borges, op. cit.

(8) Jorge Luis Borges, op. cit.

(9) Maite Noeno Carballo, “El lenguaje en el cine de Jean-Luc Godard”, Universidad de Zaragoza