¿Absoluto? Absoluto el ósculo.
Tropo.
Manifiesto sin partido.
Lo demás es relativo.

El beso es absoluto porque es verbo y sustantivo. Es ser que al existir denota una acción; entonces es manifiesto, una postura ante el mundo. Es el absoluto donde dos personas se funden como un sólido bloque. Nueva materia, sin fin ni principio.

Sólo el beso importa, fuera de él todo es superfluo. De ahí el vacío de la vida que es en realidad, la ausencia de un beso. Porque el beso justifica al Hombre. Besar es existir: no existe aquello que no puede besar o ser besado.

Religión: Si dios existe, es entonces, por conclusión, un beso o nada.

Política: Se han invadido países, se han cruzado los mares, se han borrado fronteras. Todo por un beso.

Sinecdoque: Así como toda la humanidad es representada por aquellos que se besan, un beso es todos los besos, pero ninguno es igual a otro.

El kilómetro es milímetro, la hora que es segundo; las naciones son dos individuos. Frente a frente, sus corazones átomos. No hay aquí ni allá, ni antes ni después. Todo instante es aquí, todo lugar es ahora. Al besar, todas las fronteras desaparecen, los pronombres son inútiles

Por absoluto, el beso entonces es certeza. No existe la duda; ésta es sólo el instante temporalmente relativo entre dos besos. No hay manera más fácil de distinguir el sí del no que con un beso. Bésame y verás que no te miento.

El beso es el momento perfecto. Perfecto.
Es relativo de ser tan absoluto. Puede ser gratuito o con lucro. Tan barato como costoso. Tan mortal como divino. El beso da vida, pero también la quita. Con él se ha traicionado, muchas, muchas veces.
Muchas.

Si uno se toma en serio podrá regalar el cuerpo, pero jamás un beso. Así como los hopi dicen que la imagen quita el alma, el beso quita el aliento. Hay incluso registros de hombres que han muerto asfixiados por no saber respirar mientras besan.

Deberíamos hacer del beso el sexto sentido, una forma de percibir el mundo a partir de él.