Zbigniew Preisner estrenó en 1998 Requiem for My Friend, como un homenaje póstumo a su buen amigo el director Krzysztof Kieślowski. Preisner concibió originalmente esta obra como un proyecto cinematográfico conjunto con Kieślowski y con guión de Krzysztof Piesiewicz.

A pesar de que desde hacía más de dos años,Krzysztof Kieślowski, uno de los grandes maestros del cine contemporáneo, decía estar ya muy cansado y pensando en retirarse, nunca pudo romper los lazos que lo unían al séptimo arte. La muerte lo sorprendió trabajando.

Cuando en marzo de 1996 le sobrevino un segundo y definitivo ataque al corazón, el director dejó inconclusa la que seria su siguiente trilogía fílmica, Hell, Purgatory, Heaven, un proyecto que estaba desarrollando junto con sus mejores amigos e inseparables colaboradores: Krysztof Piesiewicz, coguionista de sus principales películas, y Zbigniew Preisner, el compositor polaco más importante de su generación.

A pesar de que Preisner había trabajado con diversos cineastas, como Héctor Babenco(Jugando en los campos del señor), Louis Malle (Herida), Luis Mandoki (Cuando un hombre ama a una mujer); Agnieska Holland(Europa, Europa y El jardín secreto) y Charles Sturridge (Cuento de hadas), fue su extensa colaboración con Kieślowski la que le proporcionó el reconocimiento internacional como uno de los compositores de música de cine más importantes del fin de siglo.

Son muchos los premios que se cuentan en su haber: el Oso de Plata del Festival de Cine de Berlín, en 1997; el Premio Cesar de la Academia de Cine Francés en 1994, por Tres colores: Rojo, y en 1996, por Elisa; así como el premio al Mejor Compositor de la Academia de Críticos de Los Ángeles, que le fue concedido durante tres años consecutivos.
Kieślowski y Preisner transformaron el cine polaco y le dieron presencia en los festivales de cine de mayor prestigio, asegurando, en mayor o menor medida, su exhibición dentro y fuera del continente europeo. Si bien Kieślowski desarrolló un cine de gran riqueza lírica y visual, con acertadas historias y personajes psicológicamente bien construidos, Preisner supo crear, a través de sus magistrales, elegantes y melancólicas partituras, la atmósfera perfecta para cada uno de los mundos cinematográficos del cineasta.

Kieślowski y Preisner se conocieron a principios de los años ochenta. A partir de entonces, surgió entre ellos una gran amistad, afirmada por su amor compartido hacia el cine, colaborando juntos en cerca de catorce películas. La primera de esas colaboraciones se dio entre 1987 y 1989, periodo durante el cual realizaron los diez filmes que componen el Decálogo. El éxito llegó con La doble vida de Verónica (1991), una excelente película por la que el cineasta obtuvo la aclamación unánime del público y la crítica europea. A la vez, la banda sonora, un hermosoConcierto en mi menor, otorgó a Preisner el reconocimiento internacional, haciéndolo acreedor al American Movie Critícs Award.

El último proyecto que realizaron conjuntamente, fue la trilogía fílmica “Tres colores: Azul, Blanco y Rojo”,  cintas que profundizan en lo complejo de las relaciones humanas. Para cada película,Preisner compuso una soberbia partitura que da unidad musical a toda la trilogía, tal y como el director hizo la narración fílmica, al incorporar escenas comunes en las tres cintas. Su Canción para la unificación de Europa, basada en el primer capítulo de Corintios (Carta de San Pablo a los corintios), se le atribuye al personaje Van den Budenmayer (él mismo) en la primera parte de la trilogía, y desempeña un papel importante a lo largo de la película. Su música para la tercera parte de la trilogía (Tres Colores: Rojo) incluye dos versiones en francés y polaco para un poema de Wisława Szymborska, ganadora de un premio Nobel.

Dos años después de la muerte de Kieślowski, Preisner estrenó esta obra sinfónica en memoria de su amigo, Requiem for My Friend, el primer trabajo a gran escala escrito por el compositor, especialmente para ser interpretado en concierto.

Requiem for My Friend es una meditación musical sobre la muerte y la esperanza cristiana en otra vida, basada en las tradiciones musicales religiosas occidentales y orientales. Aunque de concepción moderna, la obra es totalmente tradicional en su texto, utilizando la liturgia de la misa católica de difuntos. Se divide en dos partes. La primera; Réquiem, es un oscuro y lánguido lamento integrado por nueve movimientos para soprano, órgano, contratenor, bajo, quinteto de cuerdas y percusiones. La segunda parte, Vida, es un himno a la vida, un recorrido por la vida espiritual del ser humano, compuesto por nueve movimientos agrupados en cuatro bloques: El principio, Destino, Apocalipsis y Postscriptum. Su coloratura va del gozo por iniciar la vida hasta la fúnebre tristeza de su extinción. Esta parte es más personal, incluyendo textos en polaco en homenaje a Kieślowski. Ambas partes de la obra están unidas por un mismo movimiento: “Lacrimosa”, un hermoso canto para voz soprano que nos habla de arrepentimiento, perdón y redención.

La obra posee una originalidad asombrosa, con una alternabilidad de polifonía medieval, cuerdas barrocas y percusión modernista que raya con el New Age, haciéndonos recordar aHenrik Gorecki y Arvo Pärt. La elección de la instrumentación es, sin duda peculiar. Hay un saxofón, un órgano y un par de contratenores junto a una orquesta de sesenta componentes, El Réquiem, con tintes medievales, es obsesivo, de otro mundo, transmitiendo una fuerte emocionalidad.

El Lacrimosa de su Requiem for my Friendse utiliza para acompañar la secuencia de la creación del universo  en la película The Tree of Life, de Terrence Malick, ganadora de la Palma de oro en Cannes (2011).
En el estreno en Varsovia participó, acompañada por la Orquesta Sinfónica de Varsovia, la gran soprano polaca Elżbieta Towarnicka, cuya incomparable tesitura vocal ha sido una constante en los filmes más representativos de Kieslowsky, como La doble vida de Verónica, Tres colores: Azul y Tres colores: Rojo. Posteriormente, la obra se estrenó en el Reino Unido, en el Royal Festival Hall de Londres, con la Orquesta de la BBC.

REQUIEM

Officium

Kyrie eleison

Dies irae

Offertorium

Sanctus

Agnus dei

Lux aeterna

Lacrimosa

Epitaphium

LIFE

 THE BEGINNING

Meeting

Discovering the World

Love

DESTINY

Kai Kairos

APOCALYPSE

Ascende

Veni et vidi

Qui erat et qui est

Lacrimosa- Day of Tears

POSTSCRIPTUM

Prayer

Preisner nació el 20 de mayo de 1955 en Bielsko-Biała, una ciudad del sur de Polonia. Autodidacta musical, aprendió por sí mismo a tocar guitarra y piano. Estudió Filosofía e Historia en Cracovia. Su estilo representa una forma distintiva del Neo-romanticismo tonal, con influencias de Paganini y de Jean Sibelius.

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